A los pies de El!

Lc 7, 36 – 8, 3

“Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa.  Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme.  El Señor le dijo: Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! 

Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.  Lucas 10: 38-42

Este es uno de los versículos que le ha dado vida a ese blog y es poder compartir esas cosas que Dios hace todo el tiempo no solo conmigo sino con las personas que me rodean, testimonios y milagros que he podido presenciar.

A los pies de Jesús encontramos deleite, sanidad, tranquilidad, refugio y paz, pero a SUS PIES también encontramos sabiduría, inteligencia y conocimiento.

Te has preguntado alguna vez como sería la época cuando estuvo Jesús en la tierra, yo siempre me pregunte como seria estar a SUS PIES así como Maria, creo que hubiera sido algo indescriptible; sin embargo puedo estar segura que hubiéramos sido como Martha, pendientes de los detalles y de cómo haríamos para que Él sintiera lo que hacemos, la comida fina que le damos, o lo mejor que le podemos dar y en pocas palabras para descrestarlo y que él se fijara en nosotros.

Esto mismo pasa con las personas, tendemos a “querer figurar” tanto que siempre estamos apurados en realizar cosas exageradas y nos perdemos el disfrute de las personas. Maria lo entendió, ella se deleitó en El.

Soy fiel partidaria que las cosas sencillas siempre serán mejores, como aquellas que no se planean, creo que te has podido dar cuenta que cuando planeaste algo por mucho tiempo al final no resulto como esperabas y muchos recuerdos que te quitan el aliento han sido por esos momentos que nunca imaginaste o coordinaste, pero se dieron solos, sin fuerza ni presión  y al final salió grandiosos.

Yo fui como Martha, siempre quería ser la mejor anfitriona, dar lo mejor y cuidaba todos los detalles, pero hasta hace un tiempo de pasar a los pies de Jesús, El me enseño que lo verdaderamente importante es lo sencillo, lo básico como lo hacía la primera iglesia, compartían con las personas la palabra de Dios y lo que tenían, si tenían un pan lo dividían, era todos por igual, no estaban pendientes del celular, de las redes sociales, estaban pendientes de buscar la presencia de Dios, de lo que El  Espíritu Santo iba a impartir y por lo que Jesús iba a hacer.

Y es que en Dios todos somos iguales, Jesús nos hizo iguales, así que te invito a que compartas con El sencillamente, Créeme, no necesitas hacer una oración pomposa, necesitas es sentarte a sus pies y contemplar su presencia. Disfrútalo a Él, te aseguro que es El quien será tu Anfitrión!.

Medita en esto: Permite que Jesús sea el deleite de vida!!!

“Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará!!!”. Lucas 10:42